Enlace a:Navegación|Buscar|Contenido|Pie de página


El TDI es sinónimo de un gran rendimiento del par de torsión y de extraordinaria eficiencia. Hoy en día, los motores TDI son deportivos, suaves y económicos.
El papel innovador que juega Audi en la tecnología diésel procede de la experiencia incomparable que ha acumulado a lo largo de décadas. Los ingenieros de Audi han sido responsables de un descubrimiento esencial tras otro, siendo el más importante de ellos el que tuvo lugar en 1989, año en el que Audi presentó el primer motor TDI del mundo aplicado a un vehículo. El TDI es, en la actualidad, la alternativa más potente, económica y eficiente para la conducción del futuro.
Los motores TDI con common-rail y piezoinyectores logran una combustión extremadamente suave y eficiente, con un excelente confort acústico. Al mismo tiempo, se reducen las emisiones de gases con medidas como el filtro de partículas diésel, que viene instalado de serie. El turbocompresor, con geometría de turbina variable, juega un importante papel a la hora de generar el par de torsión máximo del motor y de aumentar la cantidad de potencia que se obtiene del mismo desplazamiento del motor. El control del flujo de aire al interior del cilindro también consigue importantes mejoras que incrementan la potencia. Esto tiene la ventaja añadida de permitir la recirculación de los gases de escape, lo que supone una mayor reducción de las emisiones de óxido de nitrógeno.
Gracias a tecnologías pioneras se ha conseguido un mayor ahorro, menos emisiones de gases y una potencia elevada. La última generación de TDIs está formada por motores de alto rendimiento y de alta tecnología.