El sistema de iluminación automático.
El control de iluminación adaptativo ofrece una mejora del campo de visión de hasta un 70% en comparación con los sistemas de faros convencionales. Especialmente en condiciones de poca luz y en las curvas, proporciona una mejor visión de largo alcance y una mayor seguridad. El sistema de iluminación dinámica en curva gira los faros en la dirección de la marcha según el grado de giro del volante.
Aquí intervienen dos tecnologías: las luces dinámicas en curva y las luces de giro estáticas. La iluminación dinámica en curva deduce la línea de la carretera de los movimientos del volante e ilumina las curvas de forma variable en un rango de velocidad de entre 10 y 110 km/h. Esto se consigue mediante el giro de los faros de xenón. Las luces de giro estáticas se encienden automáticamente cuando se activa el indicador de dirección durante un cierto periodo de tiempo a velocidad reducida e iluminan en la nueva dirección de la marcha. Permanecen encendidas mientras dure la maniobra de giro y se van apagando lentamente. También hay disponibles tres perfiles diferentes de distribución de los faros, que se activan de acuerdo con la velocidad del vehículo en la carretera: luces de ciudad, luces de autopista y luces de carreteras secundarias.